En general, la tarea principal de las vendedoras es recibir al cliente, servirlo y venderle el producto directamente, lo que no requiere una manipulación específica, aplicando las tareas básicas de la venta. La venta se cierra pasando por la caja y devolviendo la documentación específica si el producto vendido lo necesita. Las tiendas franquiciadas colaboran en cuanto al aprovisionamiento de la tienda en productos y operaciones de mantenimiento.

La bienvenida al cliente en el establecimiento.

Asistir el cliente es lo más importante para darle la mejor experiencia de compra, identificando sus necesidades y deseos en adecuación con lo que está disponible en tienda y los objetivos del establecimiento.

Registrar y realizar la venta

Resolver las preguntas del cliente es de la responsabilidad del dependiente. Preparar y empaquetar el producto pedido de la mejor manera posible es muy importante. Otra tarea importante es la de detectar cuando es necesario pedir más productos para no encontrarse en situación de ruptura de stock.

Conocer los nuevos productos puestos a la venta

Hay de verificar que los pedidos sean bien realizados y que los colegas hayan hecho bien el pedido previo. Potencializar las ventas del establecimiento siguiendo las informaciones recibidas.

Ponerse al corriente de todas las novedades en relación con las ventas y las competición para poder informar lo mejor posible el cliente.