Que sea la cruz roja o tiendas independientes, en todas las ciudades se encuentran tiendas de segunda mano, suelen ser escondidas, lejos de los grandes centros comerciales.

Si antes ir a unas asociaciones para vestirse era sinónimo de pobreza, desde hace unos años las mentalidades cambian y las mentes se abren. Hoy en día es con orgullo que estrenamos un vestido nafnaf pagado 10€. De hecho, existen más y más eventos relacionados con la compra de ropa barata, lo que traduce un interés cierto para la ropa de segunda mano.

Personalmente, la mitad de mi ropa no la compre nueva. Camisetas, bolsos, zapatos… El dressing de una buena amiga también puede ser fuente de inspiración. Debo admitirlo, lo que se encuentra en mi armario no tiene mucha coherencia, pero es lo que me gusta, cambio de estilo cuando quiero 😊

El problema de estas tiendas de segunda mano es que hay de tener mucha paciencia, puede ser intimidante, hay tanta ropa, la disposición no esta tan estudiada que en las marcas habituales…. Aquí te explico todo.

Para empezar, vas a tener que buscar, y buscar… No vayas a una de esas tiendas si solo tienes 5 minutos o si tu objetivo es encontrar la última pieza muy de moda. Los horrores de los años 80/90 son muy presentes… Para encontrar tu perla rara, tendrás que comparar y tener paciencia.

El consejo que te puedo dar es que vayas con un criterio en mente por lo menos (un color, una talla, una forma…). Eso permite de ir directamente al grano y encontrar más sencillamente una pieza que nos guste. Si nuestro objetivo es encontrar un vestido, por lo menos no estaremos perdidos en el pasillo de las camisetas, porque hay centenas. Las tiendas de segunda mano cuentan con mucha ropa básica que se conservan y que siguen siendo de moda.

A contrario, demasiados criterios van a complicar el shopping. Buscar una falda larga azul marino con rayas talla 40 igual va a resultar un poco complicado. Puede ser que encuentres una falda larga, una falda azul marino, una talla 40, pero no todo a la vez. Aunque haya mucha posibilidad de elección, para no salir decepcionada mejor no enfocarse en un producto especial.

Por supuesto, no debe de molestar el hecho de llevar ropa que ya fue llevada por otras personas antes. Sin embargo, puedes ponerte límites. Las mías son: Que no sea manchado, que no sea agujerado. Luego en cuanto a la talla, no me molesta coger uno que sea demasiado grande (porque lo puedo arreglarlo yo con mi maquina) y si es arrugado lo arreglare con la plancha en casa.

De hecho, esa ropa puede servir para las que quieren aprender a coser. Podrás usar la ropa de segunda mano como terreno de experimentación. Para el aspecto higiénico, siempre se recomienda lavar la ropa antes de usarla, porque no sabemos si el primer lavado de la tienda fue bien ejecutado. Y luego, no hay nada mejor que el olor de su licor favorito en su ropa. Desde el momento en que la lavé, me puedo llevar una ropa usada sin problemas (¡sin embargo, nunca me atreví a comprar ropa interior usada!).

Si eres de frío para usar la ropa usada, puedes comenzar por la ropa que en realidad no afectan a la piel (chaqueta, suéter), accesorios … Esto le permitirá hacer te das cuenta de que no va a acabar con la plaga o con los botones.

Las tiendas de segunda mano embalan los vestidos de noche en excelentes condiciones: tan raros son los que estamos en el uso diario este tipo de ropa, por lo general terminan en tiendas de rayos de segunda mano en excelentes condiciones. Este es un muy buen plan cuando sabemos el precio de un vestido nuevo para ocasiones especiales. Al igual que todos los demás, rara vez tienen que llevar vestidos llamativos, con la excepción de dos bodas al año. Luego utilizo la segunda mano como una tienda de alquiler he comprado un vestido para una miseria (quince euros como máximo), me pongo para la ocasión, y me restaura inmediatamente. De esa manera, ella no saturar mis armarios y puedo cambiar el vestido como la camisa (huhu).

En seguimiento a dar a la ropa de segunda mano: Estoy asumiendo que estas tiendas son la base para las personas con pocos recursos, y que se aprovechan de un sistema que no me dirigen. Por lo tanto, lo alimenta sus cadenas de suministro en su ropa que donan, para cerrar el bucle. Y cuando se paga 5 euros una prenda, que tiene menos reparos en cambio con más frecuencia.